miércoles, agosto 18, 2010

Soy dos hombres

En el fondo sabemos que algo puede efectivamente andar mal:
Una mala configuración del espacio, tornillos mal apretados en el aire, no sé.

¿Será que en realidad es ésto lo que hay? De no ser por este puñado sería una realidad casi vulgar. Tanto que no me sorprendería caerme ahora escaleras abajo, pegarme un cabezazo y morir, y que después no hubiera nada. Ni espectros ni luces ni una canción de Loreena McKennitt siquiera, mientras se me sale del cuerpo el espíritu.

Insisto: no sé. Sólo sé que soy dos hombres, uno primaveral y superfluo, más parecido a un sudaca Don Juan Tenorio que al otro, al otro cuyos pies conocían todos los bosques, a todas las luciérnagas y todos los perfumes de la tierra y del estro.

Finalizo: no sé.
Quizás algo pueda andar efectivamente mal.
De lo contrario no me parecería más a Don Juan que al que verdaderamente soy.